El síndrome de pandora felino ¿Porque lo padecen los gatos?

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El Enemigo de siempre: Síndrome del Tracto Urinario Bajo en Felinos – Metabolismo y estrés

Por Margie Scherk, DVM, DABVP (práctica felina). Vancouver, BC, Canadá

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Los trastornos del tracto urinario bajo son comunes en los gatos. Hace algunas décadas el foco de estudio fue sobre las causas y el manejo de la cristaluria. La cristaluria por estruvita fue abordada con éxito a través de cambios nutricionales que resultan en la acidificación de la orina, pero la frecuencia de cristaluria por cristales de oxalato de calcio aumentó. Esto estimuló el poner énfasis en la sobresaturación relativa de la orina (SSR), en la concentración y la neutralidad del pH.

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Sin embargo, se siguen presentando todavía gatos con signos característicos de trastornos del tracto urinario bajo (Síndrome del tracto urinario bajo “LUTS” por sus siglas en inglés o STUB), a saber, disuria, polaquiuria, hematuria, estranguria y periuria. La causa de aproximadamente el 65% de la enfermedad no obstructiva del tracto urinario bajo es desconocida a pesar de las pruebas diagnósticas apropiadas. (Las posibles causas de STUB se muestran en la Figura 1. En la Figura 2 se muestra un enfoque diagnóstico para gatos con signos de tracto urinario bajo).

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Estos pacientes se describen con una cistitis idiopática (CI). Es probable que este síndrome sea multifactorial incluso dentro del mismo gato. Se sabe que el curso de la Cistitis intersticial / idiopática en el humano, incluyendo la cistitis intersticial, es influenciada por el estrés. Hay evidencia de que en nuestros pacientes con CI felina hay también componentes inmunológicos y neuroendocrinos.

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Figura I.

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El estudio de la cistitis idiopática felina (CIF) es extremadamente desafiante no sólo por su naturaleza multifactorial, sino también porque los signos clínicos son auto limitados. En aproximadamente el 91% de los gatos, la evidencia de malestar se resuelve dentro de los 7 días sin tratamiento. Los episodios posteriores también son de naturaleza aguda y ocurren una o dos veces al año. A medida que los gatos crecen, la frecuencia y la gravedad del brote se reduce. Un pequeño número de gatos experimentan una enfermedad crónica persistente que dura de semanas a meses. La inflamación asociada con cada incidente puede resultar en obstrucción funcional o mecánica.

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La primera puede ser causada por la hinchazón de la uretra, espasmo o disinergia refleja, mientras que las acumulaciones de desechos inflamatorios o la formación de tapones matriciales pueden causar obstrucción mecánica. Los divertículos Uracales son una posible secuela de CIF. ¿Qué causa la inflamación en el STUB no obstructiva? Muchos estudios han intentado responder a esta pregunta pero los resultados han sido decepcionantes. Los agentes infecciosos, las causas dietéticas (composición mineral, RSS y pH de la orina), Etiologías Neurogénicas, Anatómicas, Traumáticas, Neoplásicas y Iatrogénicas están implicadas en algunos individuos, pero la categoría más grande sigue siendo de origen idiopático. Buffington y sus colegas han investigado el problema desde otro ángulo preguntando si un individuo susceptible podría desarrollar CIF si están en un ambiente de desafío. De hecho, al igual que en el modelo humano de CI, se encontró que en los gatos afectados se han alterado estructuralmente las glándulas suprarrenales, tractos espinales somato-sensoriales más reactivos y un locus coeruleus pontina más grande (LC, la fuente más importante de norepinefrina en el SNC) Esto sugiere que los pacientes con CI han aumentado la actividad del sistema nervioso simpático (SNS) incluso durante períodos sin signos clínicos.

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Este autor ha revisado los datos epidemiológicos publicados sobre el papel del medio ambiente y sus efectos fisiológicos en el riesgo de enfermedad, especialmente en individuos susceptibles. Las influencias externas incluyen la condición corporal excesiva, actividad disminuida, el ser restringido para eliminar en una caja arenera localizada estrictamente dentro de casa, relocalización o mudanza de la casa, el convivir con otros gatos y cambios climáticos. Los factores de estrés (influencias internas / percibidas) que afectan a diferentes individuos en mayor o menor grado incluyen un ambiente empobrecido, falta de estimulación, ruido, restricción y falta de control sobre su ambiente (incluyendo las comidas). La respuesta al estrés invoca cambios en el estado inmunológico, neurológico y vascular, todos los cuales pueden resultar en agentes cooperadores de inflamación. Con un estrés suficientemente severo, los estímulos sensoriales y los mediadores inflamatorios estimulan el eje hipotalámico-pituitario-adrenal (EHPA) y el sistema pontina LC-norepinefrina mencionado anteriormente. Con la estimulación crónica, con el tiempo se pierde el control normal y los individuos afectados reaccionan exageradamente a situaciones amenazantes o perturbadoras. “

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Buffington y sus colaboradores también identificaron que los gatos, como los seres humanos con CI, frecuentemente tienen comorbilidades y lo han llamado “el síndrome de Pandora”. Buffington sugiere que la vejiga, en lugar de ser la causa de los STUB, puede ser víctima del proceso sistémico asociado con una sensibilización del sistema central de respuesta al estrés. Los trastornos comórbidos incluyen problemas de tipo conductual, endocrino, dermatológico, respiratorio, cardiovasculares y gastrointestinales. El FIC no necesariamente precede a las otras condiciones. En los seres humanos, los efectos del estrés crónico sobre la salud de la descendencia in útero están bien documentados. Puede ser que eventos genéticos y epigenéticos similares contribuyan a la susceptibilidad del individuo y que estos le hacen estar en riesgo si se expone a eventos de desafío.

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MANEJO DE GATOS CON CIF

Evaluar la eficacia de las terapias para CIF es muy difícil debido a la naturaleza cambiante del trastorno. La reducción del estrés parece ser una piedra angular para el manejo de los gatos afectados por CIF. Responder a las necesidades ambientales es esencial (no opcional) para el bienestar óptimo del gato. Las necesidades ambientales incluyen aquellas relacionadas no sólo con el entorno físico del gato (en el interior o al aire libre, en el ambiente del hogar o en la práctica veterinaria), sino también las que afectan a la interacción social, incluyendo las respuestas al contacto humano. Los gatos necesitan tener lugares múltiples y separados para cada recurso (comida, agua, arenero limpio, juguetes, superficies rascadoras estables, perchas y áreas de descanso). Es esencial que los gatos sean capaces de expresar sus comportamientos naturales. Los gatos utilizan información olfativa y química para evaluar su entorno y maximizar su sensación de seguridad, de confort y su sensación de control de su entorno. El depósito de feromonas a través del marcaje de la mejilla y de la almohadilla de la pata, así como la orina es clave para el sentido de control de un gato. En algunas situaciones, cuando un gato está marcando con la orina, puede ser posible conseguir que el gato haga marcas menos ofensivas (desde una perspectiva humana).

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El uso de análogos sintético de una feromona facial felina que se cree aumenta la estabilidad emocional. Su uso en la reducción de la micción inadecuada necesita ser estudiado más detalladamente. Los estudios realizados hasta la fecha han demostrado una reducción de más del 96%. En el marcaje de orina en gatos que llevan menos de tres meses marcando. En los gatos que habían marcado durante cuatro meses o más, hubo una reducción de marcado en el 91% después de 35 días de tratamiento ambiental con la feromona. Un tercer estudio demostró que si bien hubo una reducción significativa en todos los hogares en los que se aplicó la feromona, en 2/3 de los hogares todavía se experimentó algún marcado. El producto es rociado directamente en lugares ensuciados por el gato y también en cualquier ubicación vertical prominente en el ambiente.

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DIETA Y MEDICAMENTOS

El alimentar a los gatos con una dieta que produce orina diluida y con un pH neutro parece ayudar a los gatos a tener menos recurrencias de CIF o cualquier tipo de enfermedad del tracto urinario bajo. Los alimentos enlatados ayudan a asegurar que la orina esté diluida, haciéndola menos concentrada (por lo tanto, menos irritante) y así reduciendo la posibilidad de que se puedan formar cristales. Tener abundante agua fresca disponible en varios lugares en la manera que le guste al gato, le estimulará a beber. Algunos gatos prefieren beber de una fuente con agua recirculante, otros prefieren recipientes anchos. La alimentación de una dieta que contenga ácidos grasos omega-3 junto con antioxidantes también puede proporcionar efectos anti-inflamatorios beneficiosos. Por último, se requiere ser consistente tanto en el momento de la alimentación, así como con la dieta con que se alimenta. Esto es muy importante para reducir el estrés.

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Muchos medicamentos se han utilizado para tratar de reducir la recurrencia de CIF. La amitriptilina puede ser útil en algunos gatos si se administra de forma continua. Es un antidepresivo y un agente que estabiliza los mastocitos que pueden de granular en algunos individuos con CIF. Los Glucosaminoglicanos también han sido estudiados y tienen resultados variables, pero generalmente pobres. Los mejores resultados parecen ocurrir con la dieta, el medio ambiente y el manejo del estrés en lugar de la terapia con fármacos.

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